Tormenta Electrica

Protéjase con un sistema de pararrayos

Un sistema de pararrayos, en términos meramente literales, no “detienen” los rayos sino que los atraen y desvían la energía eléctrica desprendida, por medio de una puesta a tierra, evitando así que se presenten situaciones de riesgo. De ahí su importancia. Ya que los rayos producen graves efectos térmicos, eléctricos y mecánicos producto de la descarga eléctrica que generan en tan solo centésimas de segundos.

El sistema de pararrayos es un dispositivo compuesto por un tubo metálico de acero inoxidable, aluminio o cobre, el cual es utilizado para asegurar una ruta de conducción de energía eléctrica hacia la tierra. Ya que los rayos en sí, son reacciones eléctricas creadas por la saturación de cargas electroestáticas que han sido originadas durante una tormenta.

Se sabe que un solo rayo puede transportar 20 GW de potencia, lo necesario para encender 100 millones de bombillas en menos de un segundo de tiempo. Su elevada intensidad eléctrica es capaz de producir un paro cardíaco o respiratorio en los seres humanos. Por lo que no se trata de un tema de seguridad que pueda dejarse para después.

De acuerdo al Sistema de Detección Mundial de Meteorología diariamente en todo el planeta se producen 44.000 de tormentas y se generan en promedio 8.000.000 de rayos, lo cual es indicativo de la actividad eléctrica de la atmósfera, que cada vez se ve más afectada por los cambios climáticos.  

Y ya que la vida del hombre se desarrolla debajo de las nubes, que es donde se generan todas estas descargas eléctricas, conviene erradicar los mitos y darle paso a la seguridad por encima de los temores irracionales.

Sistema de pararrayos: Mitos vs realidades

Los sistemas de pararrayos han estado envueltos por un velo de mitos y temores de la cultura popular que desacreditan su importancia y relevancia en la sociedad. Como por ejemplos:

Un rayo no cae 2 veces en el mismo lugar: Sí, sí lo puede hacer. Ya que los rayos se dirigen a las zonas que más fácil les resulta de acuerdo con los principios propios de la electricidad, por tanto puede repetir un determinado lugar de aterrizaje.

El sistema de pararrayos no protege, expone: Muchas personas sienten que se arriesgan al colocar un pararrayo, cuando en realidad este es el mejor medio ideal para canalizar de manera segura la energía generada por el rayo a la tierra. Ya que al estar ubicado en las alturas, donde se originan las cargas eléctricas, pueden absorber la energía y desviarla de manera segura.

Por lo tanto, ninguno de estos argumentos tienen un sentido lógico o de comprobación científica que indique su peligrosidad para la vida diaria. Al contrario de lo que sí puede suceder, si no se cuenta con un sistema de pararrayos que canalice las energías eléctricas emitidas por la atmósfera. Recuerde que prevenir es vivir más.

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